jueves, 16 de octubre de 2008

¿Tiene usted batidora? Sí / No

Lunes.

17.30 h.





No se veía el sol entre las nubes, pero no por ello se había ensombrecido nuestro día. Íbamos saltando por la calle de alegría, cantando “vamos de paseo pi pi pí”. Algunos nos miraban con cara poco amable, seguro que tenían envidia y querían ponerse a cantar con nosotros…

La explicación a este derroche de euforia era la esperada visita al centro de tercera edad “Ayquemedueleelmenisco”. Llegamos al edificio y miramos, satisfechos, la placa con el nombre del centro antes de entrar. Subimos las escaleras con ánimo, deseosos de visitar a nuestros queridos amigos de piel colgante, como los buenos samaritanos que somos.

Ansiábamos saber qué es de su vida, que cómo está la batidora y que si la usan mucho (no lo preguntamos porque tengamos que diseñar una batidora, sino por simple interés, porque nos preocupamos por todos, incluso las batidoras, ¡no seáis malpensados!). Llevábamos hasta dos cámaras y una grabadora para que quedase constancia de tan memorable encuentro. Estábamos a las puertas de una sala donde nos aguardaban los vejetes, veíamos ya la ilusión de sus miradas en nuestra mente.

Las puertas se abrieron y entramos.

- ¡¡Hola, buenas tardes!! Somos estudiantes de diseño y queríamos hacerles unas preguntas sobre su batidora, por si las batidoras que usan aquí no trocean todos los tropezones y se les quedan enganchados en la dentadura.


- ¡Oh, pues muy bien, cariño! Yo te contaré...


Esa fue una de las pocas almas cándidas que quiso disfrutar de nuestra compañía.


- ¡Hola! Somos estudiantes de diseño, y queríamos saber bla bla bla


- Lo siento, monina, que estamos jugando un campeonato de cartas y no podemos dejarlo ahora.


-… Bueno, pues gracias, ¿eh? – sonrisa forzadísima, en ese mometo supe lo que sienten los del Círculo de Lectores.


Las que contestaban esto aún eran algo diplomáticas: Vi como una vieja loca le tiraba la baraja a una compañera en todas las narices, dejándola inconsciente y prácticamente desangrándose. La vieja se cachondeaba (la dentadura se le despegó de la risa que llevaba encima).


Después de aquello, nos dimos cuenta de que puede que no fuésemos tan bien recibidos como creíamos. Así que cogimos nuestras cosas y nos largamos de allí antes de que nos lanzaran fichas de parchís asesinas.




Pero esto no quedará así, no… ¡ni mucho menos! ¡Que tenemos grabada la terrible agresión de la demente esa! ¡Toooooooma denuncia! ¡JA! ¡Que les den! ¡Que les visite su perro!

NOTA: Para que os hagáis una idea de las viejitas afables, esta es una fotografía de los hechos.

lunes, 6 de octubre de 2008

¡EXCLUSIVA!



CIENTÍFICOS DESCUBREN FÓRMULA PARA IR ATRÁS EN EL TIEMPO


Los hechos se sitúan en una ciudad de la costa levantina. Los científicos, de procedencia alemana, usaron a una voluntaria universitaria de 19 años que, por no estudiar, se prestó al experimento.
Lograron que una mente absolutamente brillante y de un ingenio prodigioso (ejem) se comportara como una infantil niña de 12 años.

Tras ingentes cantidades de dinero invertidas en el proyecto, se llegó a la conclusión de que el factor desencadenante de tan asombroso comportamiento es un chico simpático, de risa fácil, sonrisa deslumbrante y mirada celestial.


Los científicos soltaron a la universitaria (le soltaron de la jaula, sí) y la dejaron campar a sus anchas. La chica, sumergida en sus apuntes de bioquímica térmica cuántica monofásica, deambulaba sin rumbo fijo. El chico le saludó, pillándola desprevenida.

El cerebro de la joven se colapsó, las neuronas no podían procesar toda la divina información que las retinas les transmitían. El sistema circulatorio se aceleró. El sistema locomotor también se aceleró, provocando titubeos y risa nerviosa. A cada comentario del chico, la cobaya respondía con una parrafada de palabras ininteligibles, aparte de que la lengua giraba loca, espasmódicamente. Se retorcía un tirabuzón, nerviosa, dibujando círculos con el pie. Lo miraba embobada, indefensa ante el profundo océano en el que estaba sumergida. Lo dicho, como una ingenua niña de 12 años…



Pero toda experiencia científica tiene efectos secundarios y ésta no iba a ser menos:
Tras haber finalizado la conversación, la chica, con su histérica felicidad, estaba tan ocupada saltando como una loca que casi la atropella un coche.

Advertencia:
Los efectos secundarios (reír cualquier gracia que no haga gracia, sonreír a todo lo que se mueva, correr y saltar sin motivo aparente, mirada ausente, ¡¡¡comportarse como una maldita niñaaaaaa!!!) duran, aproximadamente, 7 horas.



Tras el exitoso experimento, los teutones de bata blanca han recibido un prestigioso premio. A la voluntaria le han convalidado todas las asignaturas y ha sido convocada para más pruebas de índole similar.




Disculpen la falta de objetividad, pero… ¡qué ojos! No se me ocurre mejor definición que "Deep Blue Sea".







sábado, 27 de septiembre de 2008

¡Gracias! ¿Para mí?

Una fila de regalos le esperaban, cuidadosamente colocados sobre la mesa. El sol parecía ser cómplice de la sorpresa filtrando su luz a través de la ventana, haciéndole despertar. Bajó las escaleras pesadamente. Y los vio.

Sólo podía escoger uno de ellos. Al menos, de momento.



Algunos estaban envueltos en papel de atractivos colores. Ignorantes, desean fervientemente ser abiertos para mostrar su decepcionante interior.

Otros, de papel más discreto, sencillamente no esperan ser abiertos.

Otros, de papel de segunda mano arrugado, están orgullosos de ver un cambio en la expresión del que recibe el regalo. En su interior guardan un gran regalo. Y los ojos que lo contemplen brillarán por haber recibido algo de gran valor.

Otros, también llamativos, son conscientes de lo que contienen. No quieren ser abiertos porque no hay nada peor que ver unos ojos que pasan de transmitir ansiosa ilusión a mostrar una triste decepción.




Lo difícil es elegir el regalo adecuado.

sábado, 20 de septiembre de 2008

lunes, 15 de septiembre de 2008

Ave UPV, los pringaos que empiezan el 15 te saludan

Adiós a las mañanas que no comenzaban con el desayuno, sino con la comida.

Adiós a las tardes intimando con Tony Montana, Vito, Michael, Donnie & company.

Adiós a perder la tarde delante del espejo haciéndome peinados atenienses porque no tenía nada más importante que hacer.

Adiós a escuchar "¿te apetece venir?", consultar mi apretada agenda y darme cuenta de que está impoluta y sin un mísero rastro de boli mancillando sus páginas.

Adiós a responder "¡Vale!" sin pararme a pensar qué día es y sin sentir culpabilidad.

Adiós a dejar que mis tímpanos vibren de placer a todo volumen con "Viva la Vida", "John the revelator" (y un largo etcétera), cantar y bailar cuando nadie me ve (y si alguien me oye cantar, pobre de él).

Adiós a la World Wide Web.

Adiós a aburrirme como no está escrito.






Pero no es un adiós definitivo.



PD: ¡¡¡¡¡¡¡Adiós a pasar la mopa, quitar el polvo y fregar!!!!!!!! yeeeeeeaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh

martes, 9 de septiembre de 2008

Visión nocturna

Los cuatro hablábamos. Él empezó a contar una anécdota. A nosotros nos tocó el turno de escuchar. Sus ojos se posaban alternativamente sobre cada uno. Le miro a los ojos y mantengo la mirada. Le miro como miro cuando llevo las lentillas: sin pestañear.

Quiero captar discretamente su atención. Le hago una radiografía de cuerpo completo con mis rayos X caseros. Intento introducirme en su mente.

Mi única neurona no da abasto, así que dejo de prestar atención a sus palabras. Concentrada sólo en mirarle. La chica se ríe: él ha dicho algo gracioso, supongo. La imito, para disimular; pero el sonido que sale de mi garganta se asemeja pobremente a una carcajada. Afortunadamente, nadie se percata de que mis oídos se ha ido de vacaciones durante un ratillo.

Sus ojos oscuros empiezan a pasar más tiempo conmigo que con el resto, hasta ser yo la única que goza del ese privilegio. Perfecto.

O no.

No sé si me mira porque, efectivamente, he captado su atención; porque parece que soy la única que le escucha o porque cualquiera estaría alerta ante una desquiciada que te observa ininterrumpidamente y cuyos ojos parece que se le van a salir de abiertos que los tiene.

Al poco tiempo, se fue.


Quizá me concentré demasiado.


lunes, 1 de septiembre de 2008

Crislash


























¡Uoh!

¡¿Pero qué es esto?! ¿Una broma de la naturaleza? ¿Una macabra creación clónica de científicos locos? ¿Una parida que se me ha ocurrido? (Esta última opción es poco probable)

Dios, apenas puedo distinguir quién es Slash (ex-guitarrista de Guns N' Roses y actual componente de Velvet Revolver), y quién es una flipada con mucho pelo que se aburre... estoooo, no, corrijo: intrépida bloggera, que queda mejor.

Lo más lógico sería que fuese el mismo personaje reflejado en un espejo. Fácilmente demostrable, sí, porque el cigarrillo está en el lado contrario.




NOTA: Todas las objeciones que se os pasen por la cabeza al leer mi irreprochable demostración no valen, son delirios post-vacacionales acentuados por las radiaciones morfocromatológicas de la pantalla del ordenador.



NOTA 2: ¡¡Esto es lo que pasa con los videojuegos adictivos!! ¿¡¿¡¿En qué nos estáis convirtiendo?!?!? AAAaaAaAggh